El tubo galvanizado estaba picado y el técnico de la caldera vió la necesidad de repararlo al detectar virutas amontonadas en la base de la salida de humos de la caldera y que eran el causante del fallo de la caldera. Había dos opciones o picar todo o instalar un tubo nuevo por fuera, lo que significaba romper la estética exterior de la casa.
Así que la clienta eligió furanflex, es decir una manguera de fibra de vidrio que se pide a medida y se endurece con el vapor. Es un producto muy flexible antes de endurecer que aguanta una temperatura de 1.000 grados sesenta minutos.
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