
Un funcionamiento de la chimenea seguro:
- Para los primeros encendidos, utilizar una pequeña cantidad de combustible para evitar grietas en las paredes. Una vez consumida la primera carga, se va añadiendo de forma regular nueva leña para conseguir condiciones de funcionamiento uniformes.
- Cuidado con las chispas que pueden saltar, una rejilla de protección permite limitar este fenómeno.
- Cuidado con la caída de leños al suelo si pierden su posición. Esto ocurre cuando se sobrecarga la chimenea o estufa.
- Disponer de un extintor puede ser una opción segura.
- Limpiar las cenizas de manera regular para que la alimentación de aire combustible en la estufa sea óptima.
- Limpiar una vez al año tanto la estufa como el tubo de la salida de humos.
- Prevenir con las/os niñas/os es avisarles que está prendida la chimenea y enseñarles a moverse en consecuencia.
Siguiendo estas pautas, podremos disfrutar de nuestra chimenea o estufa.


